sábado, 10 de abril de 2010

¡Discúlpame, no quería despertarte!

Publicado en Abril 10, 2010 a las 5:48 am

Cuanto más nos despierta El Creador, más espera de nosotros la misma respuesta.

Si Él ya ha despertado a unos cuantos millones de personas que ahora estudian el Zóhar, entonces Él espera de ellas una reacción correcta, es decir, que quieran despertarse a sí mismas como respuesta al previo despertar que recibieron por parte del Creador.


El “despertar desde abajo” (Itaruta de letata) debe igualarse al “despertar desde arriba” (Itaruta de leila). Entonces, el Creador podrá llenarnos con Su Luz.


Primero, Él nos envía el despertar desde arriba y, debido a la inspiración que nos produce, abrimos el libro, empezamos a leer y estudiar. Después, nos sentimos mal, pero ¿por qué?

Porque el Creador nos envía tal sensación. Ahora, Él debe cesar su estimulación desde arriba y darnos una posibilidad de despertarnos desde abajo, por nosotros mismos.


Por eso, Él nos envía una fatiga, pero en una cantidad similar a la usada cuando nos despertó al principio.


Es como si nos dijera: “¡Espera, espera, no te necesito, no te he llamado! Déjalo, todo esto no es para ti, quédate tranquilo.”


Él lo hace a propósito después de haberte despertado, como si hubiera sido un simple error y Él hubiera cambiado de opinión: “No, no, quédate durmiendo, no te despiertes”.


Con este frenado, Él desea que cambies el que Él te despierte a ti por tu propio despertar.


De otro modo, todo será por su cuenta y no por la tuya. Y, ¿qué beneficio hay en esto? ¡De este modo, no preparas tu vasija espiritual para el llenado con la Luz Superior!


Y por eso, te parece que ahora no deseas lo espiritual. Pero, ¿acaso fuiste antes tú quien lo deseó antes? Lo que ocurre es que te dan estas condiciones desde arriba.


Ahora, te inculcan que tú no quieres (esto eres precisamente tú) tu deseo de recibir placer, al cual puedes añadir el mismo despertar que tenías al principio.


Resulta que has recibido el despertar del Creador, lo cambiaste por el tuyo propio, lo trajiste a los demás y, junto con ellos, quieres atraer la Luz Superior.


Los usas como un multiplicador: tu plegaria ha aumentado tanto como ocasiones que has tenido de transmitírsela a otras personas, trabajando contra tu egoísmo.


Como respuesta, recibirás una revelación “620 veces” más fuerte y, con esta misma fuerza, avanzarás hacia el futuro escalón.


(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 08 de abril 2010).

viernes, 9 de abril de 2010

La reanimación del alma mundial

Publicado en Abril 8, 2010 a las 10:00 pm
Si anhelo, junto con mis amigos, revelar en mí mismo las cualidades interiores sobre las cuales habla el Zóhar, éstas se revelarán.

Sólo debo desear, fuertemente, que esta cualidad del otorgamiento mutuo, del amor, de la garantía mutua se revele en todos nosotros. Al hacer esto, influyo sobre todas las partes de mi alma, las cuales identifico como la gente ajena. De esta forma, cada uno de ellos se despierta a sí mismo.

Tú eres una parte de mí, pero no puedo actuar directamente en ti, estamos apartados por el egoísmo, el cual actúa como un tabique entre tú y yo.

¡No tengo acceso a ti, es decir, a una parte de mi alma! ¿Qué puedo hacer? ¡Sólo en la medida en que restablezca mi alma, revelaré en ella al Creador, al Mundo Superior!

Ese algo consiste en buscar cómo puedo influir en ti para estimularte, es decir, estimular mi parte, animándome a mí mismo.

Te influyo y, cuando te corriges y animas a ti mismo, veo que eso lo he hecho yo. ¡Por tanto, esa parte me pertenece a mí! De este modo, anexo a mí a toda la creación.

Está escrito: “lo mundano de tu amigo es lo espiritual tuyo”. Cuando motivo al amigo hacia la corrección a través de las acciones mundanas, acerco espiritualmente una parte de mi alma hacia mí.

Así es como actúa cada uno de nosotros: hago que todos los demás retornen a mí. ¡Resulta que nunca estoy trabajando ante alguien que me sea ajeno!

Otorgar a los demás y amar al prójimo es simplemente otra forma “egoísta” (pero correcta) de tratar con las partes de mi propia alma. Más adelante, se revelará ante mí que estas partes son mías.

Es una situación parecida a la de haber estado odiando al hijo de mi vecino por amargarme la vida al tocar el piano, pero ahora descubro que realmente él es mi propio hijo.

Este descubrimiento me lleva a arrepentirme de mi odio, es decir, de mis errores y crímenes anteriores, transformándolos en mis meritos.

Lo mismo hacemos nosotros en la etapa de preparación a la revelación espiritual: revelamos nuestros pecados, nuestro odio a todos. Después lo corregimos, asumiendo que todo esto es nuestro.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 06 de abril 2010).

jueves, 8 de abril de 2010

La garantía mutua

Publicado en Abril 7, 2010 a las 10:39 pm
El Creador confunde al ser humano, constantemente poniéndole obstáculos en su camino espiritual.

Al mismo tiempo, los sucesos agradables nos confunden más que los desagradables. De repente, aparecen algunas posibilidades extraordinarias, tales como: un éxito en los negocios, un viaje apasionante o diferentes pequeñas tentaciones que cambian a cada momento.

Gracias a ello, empezamos a descubrir que no tenemos ninguna posibilidad de dirigir nuestro estado sin ayuda del entorno que se denomina la “garantía mutua”.

Si no tengo apoyo global y común —cuando miles de personas en todo el mundo también aspiran a revelar al Creador sin prestar atención a todos los obstáculos que Él pone a propósito delante de ellas—, no podré pasar los “49 portones” (obstáculos que me apartan del Creador) y llegar al portón numero cincuenta, donde Él y yo nos uniremos (40 es la distancia entre Maljut y Bina, y 10 es mi estructura, en total 50).

Si no estoy en conexión con las personas que hacen lo mismo, entonces, estoy perdido, nunca podré lograr la meta. Mi trabajo durará varias vidas. Esto, lamentablemente, es lo que ocurre con la gente.

Hoy en día, incluso la ciencia convencional revela que los pensamientos humanos están conectados entre sí y, milagrosamente, se transmiten de un extremo del mundo al otro.

Los científicos explican que nuestra naturaleza está organizada de tal manera que nos obliga a pensar de modo síncrono. Pero nosotros entendemos que estamos conectados entre nosotros en una red común de almas y, por eso, mis pensamientos y deseos se transmiten a los demás.

Y más aun si nos aspiramos hacia la meta espiritual. Con este pensamiento, empezamos a influir activamente sobre los demás y este pensamiento se extiende sobre todo este sistema.

Esta intención interna, más que un simple intercambio de mensajes electrónicos, se denomina “la garantía mutua”.

La garantía mutua se produce cuando pienso acerca de lo espiritual, lo quiero y estoy deseando que el resto también piense sobre la misma meta, ¡sólo entonces me salvaré del ángel de la muerte!

Si ellos no van a pensar sobre esto, entonces, nada me ayudará. Nunca podré hacer un cálculo correcto y me desviaré todo el tiempo.

No tendré una base, una red que una, que me detenga dentro de ella, como una madre que mantiene en brazos a su bebé. ¡Sin esto, no podemos lograr nuestra meta!

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 07 de abril 2010).

miércoles, 7 de abril de 2010

GRUPO PERÚ


de izquierda a derecha: Alfredo, Mariela, Molly, Mónica, Michel(Fr), fernando

“¡Escucha, Israel!”

Publicado en Abril 6, 2010 a las 12:41 am
El “día” no es cuando hay luz del sol, sino cuando al hombre se le revela la Luz espiritual. Esto puede suceder una vez durante varios meses, o una vez durante la vida, o cada segundo.

Y cada vez que el hombre llega a la revelación, ésta debe ser plena y absoluta. Por eso, el hombre debe decir: “¡Escucha, Israel: el Creador es nuestro Dios, el Creador es Uno!”

Esto significa que él logró “Uno”, es decir, la percepción de la Una Única Fuerza de la Naturaleza.

“Escucha” significa el peldaño de Bina (el oído, la oreja). “Isra-El” significa uno que aspira “directo al Creador”. Maljut, que asciende a ZA y junto con él asciende a Bina, es “el Creador es nuestro Dios, el Creador es Uno”, es decir, que todo se une en Bina en un todo único.

Las almas que se unieron en Maljut, se unen con ZA, después con Bina, y todos juntos se adhieren en la palabra “Uno”.

La palabra “Uno” resume todas las correcciones que hizo el hombre llegando a la conclusión “Él y su revelación es uno” (Hu ve shmo ejad). Por eso, el rezo “¡Escucha, Israel: el Creador es nuestro Dios, el Creador es Uno!” es una señal de la corrección del peldaño y del llenado.

De este modo, debemos revelar nuestro estado en cada peldaño, cada “día”. “Decir” significa no simplemente revelar, sino también poder expresar lo revelado.

(Extracto de la preparación a la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 04 de abril 2010).

El Día de Independencia: la independencia del egoísmo

Publicado en Abril 6, 2010 a las 10:23 pm
Pregunta: Si la persona tiene todo lo que necesita en la vida —un buen trabajo, una buena familia, etc. — y no necesita la Cabalá ¿cómo llegará a lo espiritual?

Respuesta: Significa que su tiempo no ha llegado. Difundimos el conocimiento de la Cabalá a todos. Lo usará aquel que lo requiera.

Para tener una aspiración hacia lo espiritual, los sufrimientos terrenales no son necesarios en absoluto. La persona revela lo espiritual sólo bajo la condición de que es la única cosa que le falta.

En hebreo las palabras “exilio” y “liberación” se distinguen sólo por la letra “aleph” que representa al Señor del Mundo. Es decir, al hombre sólo le falta el Creador.

En este mundo el hombre puede tener posibilidades ilimitadas. Esto no se relaciona en absoluto con el deseo de revelar al Creador.

Este deseo es más alto que el mundo material y no depende de mi bienestar (o de su falta) en este mundo.

Por ejemplo, personalmente nunca he tenido problemas materiales, pero la necesidad de revelar lo espiritual me molestaba tanto como si yo no tuviera nada en esta vida.

Está dicho que en Egipto los judíos construyeron ciudades hermosas: Pitón y Ramsés. En el plan material ellos tenían todo lo necesario ¡pero no había con que vivificar sus almas!

Por eso le reclamaron por ese trabajo, ya que no podían alcanzar lo espiritual.

El instrumento del descubrimiento espiritual es sólo la necesidad de descubrir el Creador, para que me gobierne la propiedad del otorgamiento.

Si la única cosa que le falta al hombre es hacerse otorgante para todos, significa que él está preparado para la liberación espiritual.

La liberación se produce cuando pueda no pensar en mi mismo sino en otorgar a los demás.

Nos acercamos a la fiesta del Día de la Independencia y tenemos que saberlo. Ya que la independencia puede ser sólo de nuestro egoísmo.

“El pueblo libre en su país” es la libertad del deseo egoísta, en el que dominará la propiedad del otorgamiento ¡Entonces, estaremos libres!

(Extracto de la lección según el artículo Herencia de la Tierra de Baal HaSulam, correspondiente al 06 de abril 2010).

El hambre espiritual

Publicado en Abril 7, 2010 a las 2:12 am
Para llegar a lo espiritual no hay necesidad de sentirse mal en la vida material.

Lo vemos de la historia de la esclavitud Egipcia, cuando los judíos tenían todo lo necesario para la buena vida.

En Egipto se eleva un nuevo rey y comienzan siete años hambrientos ¡Pero es hambre espiritual, no material!

Han construido “para el faraón” las ciudades hermosas: Pitón y Ramsés ¿Qué significa para el faraón? ¡Para su egoísmo! Han construido para él la vida hermosa.

Pero de repente se ha revelado que todo esto es vacío… Se hace necesario escapar de esa vida, a pesar de su bienestar.

Siento que lo espiritual es más importante que lo material y la muerte es mejor que la vida sin lo espiritual. Ya no quiero vivir tal vida, debo revelar lo espiritual. Y por eso estoy dispuesto a correr hacia la oscuridad y el desierto.

Tal estado se llama la salida de Egipto. La persona debe cambiar sus valores por los opuestos en la sociedad.

¡Pero el mundo no tiene que sumirse en sufrimientos terrenales! ¡Debe sufrir solamente la carencia espiritual y no por problemas materiales!

No se puede empujar a lo espiritual por la fuerza. Desde los sufrimientos terrenales la gente entra en la religión, van a los psicólogos, etc.

Al hombre le debe faltar lo espiritual. Esto depende de qué tan rápido se le revele el punto en el corazón y qué tan amplio se difunde la ciencia de la Cabalá.

Sin la difusión de este conocimiento la liberación espiritual no puede ocurrir. El hombre, por sí mismo, no es capaz de inventar la metodología del descubrimiento espiritual, la debe recibir de algún modo.

Por eso Baal HaSulam llamó a la difusión de la ciencia de la Cabalá el “sonido del Shofar del Mesías”, ya que sin esto el mundo no tiene ningunas posibilidades de cambiarse al bien.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 04 de abril 2010).